Las preferencias del consumidor continúan evolucionando y con ellas la manera en que la industria alimentaria concibe el desarrollo de productos y experiencias gastronómicas. Un estudio desarrollado por Griffith Foods, basado en el análisis de datos de mercado, comportamiento del consumidor y expertise culinario, identifica las principales tendencias que marcarán el rumbo de la industria hacia 2026.

El análisis señala que el cambio más relevante no responde a una sola tendencia, sino a la convergencia de distintas corrientes culinarias que reflejan a un consumidor que busca propuestas capaces de equilibrar sabor, experiencia sensorial, accesibilidad y bienestar.
“Más que una tendencia individual, lo realmente transformador hacia 2026 es la convergencia entre todas ellas. La verdadera innovación ocurre cuando se combinan ingredientes tradicionales y saludables con propuestas indulgentes, accesibles y atractivas”, explica Giannina Preuss, Insights Regional Manager de Griffith Foods.
El sabor como eje de evolución
Entre los principales hallazgos del estudio se encuentra el crecimiento de los condimentos de autor, que aportan personalización y carácter a los platos; el protagonismo de las texturas, que amplían la experiencia más allá del sabor; y el auge de los sabores intensos, definidos por combinaciones audaces de picante, dulce, ácido, ahumado y umami.
“Las texturas y los sabores intensos amplían la experiencia al momento de consumir un alimento, incorporando elementos sensoriales que van más allá del sabor y generan mayor conexión con el consumidor.” comenta Alejandro Molina – Unit Chef CENAM
Estos perfiles responden a una demanda creciente por experiencias gastronómicas más memorables, tanto en productos de retail como en propuestas de foodservice, y evidencian cómo la innovación en sabor se consolida como un recurso relevante para la evolución de categorías existentes.
“Las tendencias no surgen de forma aislada. Evolucionan y se transforman conforme cambian los mercados y los consumidores. Por eso, más que identificar una sola tendencia, es clave entender cómo estas se adaptan y se integran a la realidad de cada región.” indica Ana Sáenz – Culinary Director CASA
El estudio también destaca la influencia del street food como fuente de inspiración culinaria. Sabores y preparaciones originados en mercados y cocinas callejeras han ganado visibilidad y reconocimiento, dando lugar a versiones adaptadas a formatos prácticos y listos para consumir.
Esta tendencia refleja una nueva interpretación de la autenticidad, asociada tanto al origen cultural de los sabores como a la posibilidad de acceder a ellos de forma conveniente, en sintonía con los hábitos de consumo actuales.
Bienestar integrado a la experiencia
La investigación evidencia además una mayor atención del consumidor hacia la nutrición funcional, el origen de los ingredientes y el equilibrio entre indulgencia y bienestar. En este contexto, los ingredientes de herencia gastronómica, las etiquetas limpias y el interés creciente por productos con mayor aporte de proteína se posicionan como elementos relevantes en el desarrollo de nuevas propuestas.
“Integrar nutrición funcional solo es posible cuando el sabor se mantiene en el centro de la experiencia. El desafío está en desarrollar propuestas balanceadas, accesibles y alineadas con las expectativas de bienestar, sin comprometer la calidad sensorial.” concluye Carla Murillo – Regional Nutrition Manager
En conjunto, estas tendencias delinean un panorama en el que la industria alimentaria avanza hacia propuestas más sensoriales, conscientes y culturalmente relevantes, marcando el camino hacia 2026.
