• La FILCR 2026 se celebra hasta el 30 de agosto en la Antigua Aduana, con una agenda que reúne literatura, encuentros con autores y distintas propuestas culturales.

San José, Costa Rica. La literatura vuelve a ocupar un lugar destacado en la agenda cultural del país con la Feria Internacional del Libro de Costa Rica (FILCR) 2026, que se realiza del 22 al 30 de agosto en la Antigua Aduana. Durante estos días, el público puede acercarse a diferentes propuestas literarias, conocer autores y descubrir nuevas obras en un espacio dedicado al encuentro entre lectores y escritores.

La feria está abierta al público de 9:00 a. m. a 8:00 p. m. y cuenta con la participación de distintas editoriales y espacios vinculados con el sector literario. Entre las propuestas presentes se encuentra la obra de la escritora puertorriqueña-costarricense Marilyn Batista Márquez, quien llega a esta edición de la FILCR con una trayectoria de seis libros que abordan temas como el erotismo, la condición femenina, la violencia, la autonomía y, más recientemente, las nuevas masculinidades.

Los visitantes podrán encontrar sus seis publicaciones —Cuentos de Petra, Sangre de toro, Insurrección, Hembras, Sin pecado concebida y Machos— en el espacio de D3 Ediciones. La trayectoria de Batista Márquez permite recorrer diferentes momentos de su propuesta literaria: desde el erotismo y las relaciones humanas presentes en su primer libro, hasta la denuncia de distintas formas de violencia y desigualdad, para llegar a una reflexión sobre el cuidado, la paternidad y las nuevas masculinidades en su obra más reciente.

Además de encontrar sus libros durante la feria, el público tendrá la oportunidad de compartir con la autora el 29 de agosto, cuando participará en dos actividades. A las 2:00 p. m., estará en el Recital Perspectiva de Amor, en el salón de ensayos Ana Poltronieri, y a las 5:00 p. m. participará en el programa Oratoria y conversatorio del grupo Namai, en la sala Pablo Presbere.

Una agenda que también invita a descubrir sabores

La experiencia de conocer nuevas historias puede extenderse más allá de las páginas de un libro. En San Rafael de Escazú, Pâtisserie Bistró Manon ofrece una propuesta gastronómica que también tiene detrás una historia de viajes, tradición y raíces familiares.

La familia Ladeyn comenzó su recorrido gastronómico en Francia, pasó posteriormente por Tahití y Las Vegas y llegó a Costa Rica en 2020. En 2025, Jean Paul, Rachel y sus hijas, Manon y Camille, establecieron en San Rafael de Escazú el proyecto que lleva el nombre de una de sus hijas.

El concepto mantiene como protagonista la tradición francesa y la elaboración artesanal. Jean Paul se encarga de preparar diariamente el pan fresco, mientras Rachel lidera la producción de pastelería. Entre las especialidades se encuentran croissants, macarons, panes de masa madre, focaccia y brioche, además de diferentes preparaciones dulces.

El restaurante ofrece desayunos, almuerzos y café, con una propuesta de cocina internacional en la que los platos franceses tienen especial protagonismo. Durante los fines de semana, además, incorpora crepas dulces con diferentes combinaciones y la tradicional crêpe Suzette. Su ubicación, junto a un riachuelo y rodeada de vegetación, complementa la experiencia para quienes buscan un espacio tranquilo para compartir en familia, reunirse con amigos o disfrutar de un café y algo de pastelería.

De esta manera, la agenda de estos días ofrece distintas formas de acercarse a la cultura y a nuevas experiencias: desde recorrer las páginas de autores nacionales y conocer sus historias en la FILCR, hasta descubrir tradiciones gastronómicas que han viajado desde otros países para encontrar un nuevo hogar en Costa Rica.